"Hemos visto investigaciones que muestran que en ciertas situaciones las personas se sienten más cómodas abriéndose y hablando sobre problemas difíciles con un robot que con un humano", dijo Samer Al Moubayed, presidente ejecutivo de Furhat Robotics. Eso se debe a que la personalidad de un robot puede hacer de espejo de la personalidad de la persona que interactúa con él y también porque la gente no se siente juzgada, agregó. Si es necesario, el robot les recomendará que se realicen un análisis de sangre o acudan a un médico. "Cada robot necesita una personalidad diferente dependiendo del trabajo que va a hacer", dijo Moubayed. Furhat puede ser masculino o femenino, anciano o joven, gracioso o serio.
Source: El Comercio November 28, 2018 16:18 UTC